Islas de Republica Dominicana

  Islas e Islotes del País  

 
Isla Saona
Isla Beata
Isla Catalina
Isla Catalinita
Isla Cabritos
Islote Alto Velo
Islote los Frailes
Islotes La Matica y La Piedra (Isla de los Pinos)
 

  Cayos del país  

 
  • Zona Samaná: Cayo La Farola, Ganas, Limón, Pascual, Clinchilín, Alcatraz, Levantado, Arenas, Piedra Grapín, Buen Hombre y Blandín.

  • Zona Norte: Cayo Las Ballenas, Jackson, Limón, Cañas y los Siete Hermanos en Montecristi (Monte Chico, Monte Grande, Tercero, Ratas, Torurú, Arenas y Cayo Muerto).

  • Zona Sureste: Cayo Caballo Blanco (Sur de isla Saona) y Cayo Ratón (cerca de la isla Saona).

  • Zona Suroeste: Cayo de Frailes, Pisaje, Agua Dulce, y Puerto Viejo.

 Isla Catalina 

 
Situada al suroeste de la ciudad de La Romana, la isla Catalina tiene una extensión de 9.18 km2.
 
La superficie de la isla es prácticamente plana, Paralelo al litoral de la costa occidental - dirección norte-sur, - se forma una duna alargada.
 
La duna es una barra de arena que se extiende de norte a sur formando un muro, que a su vez se formó por efecto de las olas marinas, el agua del mar se mueve horizontalmente hacia un hueco en forma de laguna que se comporta como tal mientras permanece la marea alta (pleamar), o durante la época lluviosa y durante la marea baja (bajamar).
 
Forma parte del Monumento Natural Isla Catalina, cuya superficie total es de 22 kilómetros, pertenece a la provincia de La Romana y se encuentra deshabitada. Está separada de la tierra por una distancia aproximada de 7 u 8 km, con una profundidad máxima de sus aguas de 50 metros.
 
Toda la superficie de la isla es una costra rocosa sobre la cual se desarrolla la vegetación, pues prácticamente no tiene suelo. En toda su extensión territorial se desarrolla una vegetación típica del bosque seco. 
 
En su zona costera abunda el mangle, la uva de playa y el mate de costa. En su interior hay abundancia de plantas como el cayuco, uvero, almácigo y guaconejo.
 
La Catalina tiene tres playas de importancia (del Oeste, del Norte y del Este), dos de las cuales tienen gran potencial para el desarrollo sostenible del turismo (las del Este y del Oeste), a pesar de que en la actualidad solamente se utiliza una (la del Oeste). 
 
Sus playas son cristalinas y con bajos acantilados. Además de las playas antes mencionadas, que ocupan más de dos terceras parte de su litoral, la Catalina tiene costas rocosas muy singulares, formando farallones en algunos casos y acantilados en otros. 
 
En la temporada ciclónica, éstas son las costas más expuestas a las inclemencias de los factores climáticos.
 
Esta isla se encuentra rodeada por prominentes barreras coralinas en formas más o menos circulares y en bancos. 
 
Los arrecifes, como en todas las zonas tropicales, están conformados por esqueletos de coral y pólipos (corales vivos) y una gran diversidad de algas marinas. 
 
Estos ambientes constituyen en paraíso de las más variadas formas de vida marina: como gusanos, moluscos, morenas, esponjas, erizos de mar y peces multicolores. 
 
También se pueden encontrar cerdos cimarrones y lagartos, aves tales como la tórtola, el julian chivi y el ruiseñor. Es un popular destino turístico y lugar que frecuentan algunos cruceros del Caribe.
 
Durante el siglo XVI fue refugio de piratas filibusteros y corsarios, quienes esperaban allí a los buques que llegaban y salían de Santo Domingo. 
 
Esta isla fue llamada Toeya por los indígenas y el nombre que le puso Cristóbal Colón a su llegada a la Isla fue Santa Catalina, en honor a una hija de los reyes de España.
 

  Isla Catalinita  

 
En uno de los rincones más escondidos de la geografía patria, haciendo pininos entre tierra firme y la isla Saona. Esta situada al sureste de República Dominicana, entre Higüey y la isla Saona.

Es un pequeño cayo con menos de un 1 Km2. Sus dimensiones máximas varían entre 880 metros de largo y 260 de ancho. 
 
Tiene un cayito satélite, en su extremo sudeste, con vegetación natural al igual que su madre, el cual es el refugio preferido de una gran variedad de aves costeras migratorias.
 
Tiene además cuatro cayitos periféricos pero que no muestran señales de vida. 
 
Los ambientes costeros están dominados por acantilados, farallones o arrecifes interrumpidos algunas veces por pequeñas playas, muy especialmente hacia el oeste, al sur y sudeste. 
 
Al norte y al noroeste no existen playas, sino acantilados puntiagudos, los cuales dominan su litoral.
 
El entorno marino a la Catalinita se caracteriza por aguas cristalinas o transparentes muy someras, salvo su extremo nor-oriental donde la barrera arrecifal desciende bruscamente. 
 
Toda parte marina occidental, salvo pequeños huecos y media lunas de arenas blancas, está dominada por extensos pastos marinos, es decir, por hierbas fanerógamas marinas que le sirven de hábitat natural y de nicho ecológico a la vida marina circundante.
 
Está cubierta por una vegetación peinada como respuesta al predominio de los vientos locales del Este y alisios del nordeste que permanentemente azotan la isla. 
 
Toda la vegetación superior tiene forma de bonsái recostado, salvo cocoteros del centro de la isla y manglares (mangle rojo, prieto, blanco y botón) que se concentran en el litoral costero de la misma.
 
En las playas, la mayoría muy pequeñas, se observan montículos de conchas de lambí como reflejo de la actividad de las olas, las praderas marinas donde viven y la pesquería, que ha sido el uso que históricamente se le ha dado a este pequeño territorio insular. 
 
La Marina y los pescadores fueron quienes introdujeron el coco en la isla, en la década de los 40, principal elemento foráneo que se aprecia en ella. La visitan aves de todo tipo de especies migratorias entre las que se destacan las tijeretas, los pelícanos, los playeritos, las gaviotas (de diferentes tamaños y colores) y los patos (también muy diversos).